miércoles, 27 de octubre de 2010

Mi primer monólogo oficial: EL PELO AL HUEVO (Monólogo obsesivo)

¿Qué se creen? ¿Que a mi me gusta pensar demasiado? Lo pienso, lo pienso y le doy mil vueltas al asunto pero siempre llego a la misma conclusión: estoy pensando demasiado.
 Sin ir más lejos, ayer caminaba por la calle buscando faltas ortográficas en los carteles y por mirar si estaba pisando las rayas de las baldosas, tuve la maldita suerte de encontrarme cincuenta centavos. Pensé de inmediato: ¿Y por qué no un peso?. Obviamente no los agarré. ¡Que los agarre otro muerto de hambre!¡Yo mediocre no soy! Si el azar quiere desquitarse conmigo yo no le doy el gusto.A mi que me manden un peso, o un buen billete de cien!!! ¿Por que ese amarrete al que se le cayeron los cincuenta centavos no dejó caer accidentalmente una moneda más valiosa o un billete? ¿O es que sabía que yo iba a pasar y como seguro que piensa que soy mediocre, me iba a tirar de cabeza a buscarlos?. Cuando llegué a mi casa, despues de mucho meditarlo y sin que nadie me viera, aproveché las sombras de la noche y me volvi a agarrar la moneda pero ya no estaba. ¿Vieron como no soy mediocre? Era para el muerto de hambre que la agarró después. Seguro que no estaban destinados a mis bolsillos esos cincuenta miserables centavos. Ellos son amplios para guardar billetes y monedas mas grandes.
 Y ya que hablamos del azar voy a mencionar algo que me desagrada sobremanera: ¿Nunca les pasó que abrieron el paraguas en el momento exacto en el que dejó de llover? A mi me pasa muy a menudo.Estoy llegando a pensar que el clima se me esta burlando en mis narices también y lo hace a propósito. Esos truenos berretas que simulan romper el cielo están hechos justamente para que yo me la crea y abra apuradísima el paraguas (que por cierto siempre está roto) y deje instantáneamente de llover.¡Se me están riendo en la cara, señores!.
 Y ya que hablamos de clima, nada más asqueroso que esos días primaverales en los que la gente sale a tomar ese pegajoso helado y llenan las heladerías, y los cafés, y los cines y las CALLES como cucarachas que habían estado hibernando.¿Las cucarachas no hibernan no? Porque si la gente fuera cucaracha seguro que hibernaría. Por eso amo el invierno. Nada más hermoso que las calles desiertas, el frio congelandote los pies y los gloriosos estornudos. Por suerte trabajo en mi casa y no ando cerca de esa gente hipocondríaca que inventa estornudos. A la gente le gusta inventar enfermedades. He llegado a pensar que se enferman para estar en la cama y no bañarse. ¡Porque son tan cochinos! Les encanta el roce sudado con otras personas en el verano y los pies transpirados.¿Será porque el calor los orienta vocacionalmente?¿O es que el sol los estimula sexualmente? De todas maneras me da asco el solo pensarlo. Por suerte yo trabajo en casa y en el verano me voy a la Antártida. ¿Les comenté que me gusta el frio, no? Porque con el calor, además de las personas aparecen los olores rancios. ¡Ese olor a humanidad tan característico!
 Otra cosa que detesto es pasar por enfrente de un colegio y ver salir a los pibes. El blanco de los guardapolvos me produce arcadas. Por eso evito pasar por Palermo los dias de la primavera.
 Ustedes se preguntarán entonces qué me gusta y dejenme pensarlo un poco...Cortar las cebollas me encanta...jugar con el cubo mágico...sacar el polvo con el plumero cada una hora (porque vuelve a acumularse muy rápido, ¿vieron?)...contar los centímetros del papel higiénico por si no me timaron en el envase con la medida exacta...y algunas otras cosas...como cultivar bonsais y coleccionar estampillas también. Me dijeron que todo eso era de una persona trastornada pero yo no les creo. ¡Que se vayan ellos con su vida mediocre a comer fritangas y dulces llenos de calorías!.
 El otro día estaba entretenida encuadernando unos libros y pensando en qué habría de cocinar dentro de los dos días siguientes, además de otros pensamientos igual de productivos como los que detallaré:
- El vecino hoy no sacó el auto...¿estará muerto adentro de su casa?
-No me trajeron el diario, ¿Se habrá acabado el mundo allá afuera? ¡Y yo me puse mis medias rotas hoy! debería bañarme de nuevo por si las dudas.
-El malvón se secó, ¿Habrá lluvia ácida afuera?
Y cosas por el estilo que todo el mundo piensa. Entonces, tocaron el timbre. Fui a abrir y no había nadie. Como ya lo sabrán muchos de ustedes, tengo diez trabas en la puerta de mi departamento. Las coloqué todas en aquel momento y me pregunté porqué las habría dejado abiertas anteriormente. Me quedé abajo de la cama todo el día, como es lo más lógico. Cuando le consulté a mi vecino, si sabía quien había tocado el timbre de mi casa el día anterior me contestó que no se metía en la vida de la gente y que no tenía tiempo para pararse en la puerta de su casa y observar desde ahí quien entraba o salía de la mia. ¡Gordo sudoroso!...¿Y si fue él?¿Y si en realidad el gordo era un capo mafia y quizo venderme estupefacientes y como no salí lo suficientemente rápido se ofendió y se fue? Ese gordo siempre me cayó mal y siempre supe que en algo andaba. Con su actitud al recibirme solo lo corroboré. Y la vecina de al lado me parece que es prostituta porque anda con unas polleritas muy cortas y siempre es un desfile de hombres con pinta de mafiosos como el gordo en su departamento. Creo que mi edificio está infestado de lacras. Hoy mismo voy a mudarme.
 Eso se llama no tener la suerte de mi lado. ¿Habré nacido un martes trece? Y estuve pensando que tal vez sí, que tal vez cayó lluvia ácida el otro día porque además de secarse el malvón vi como caía muerto un pájaro de la nada. ¿Se habrá muerto de un infarto o fue por la lluvia asesina?.
 Quisiera no pensar demasiado, para estar más liviana pero si no pienso demasiado me descompongo de la cabeza y me salen palabras por las orejas. Otro detalle, tampoco consigo pareja y no tengo la más remota idea de por que los hombres me huyen.
 Me voy a encuadernar un libro, a ver si me tocan el timbre y hay alguien que no sea mafioso, ni negro, ni demasiado blanco, ni con granos, ni mediocre, ni sucio, ni frio, pero por sobre todas las cosas...que no sea obsesivo...

                                                                                                                                                  ADHARA
                                                                                                                                                Anahí Greco

                                                                                                                                                 23/10/10
Dedicado a esa manga de obsesivos que todos nosotros llevamos dentro. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario